DESCANSO INFANTIL, DUERME BIEN, CRECE MEJOR

Si eres de esos padres que te ha tocado pasar noches enteras en vela, sabrás la importancia que tiene el descanso.

Tenemos que descansar adecuadamente para poder afrontar cada día con energía y buen humor, disfrutando de una de las etapas más bonitas de la vida junto a nuestros hijos.

¡El cerebro nunca duerme!

Un buen descanso es fundamental para el desarrollo psicomotriz y del sistema nervioso.

Para los niños y niñas en edad de crecimiento es aún más importante para su bienestar y el de su familia.

MIENTRAS DORMIMOS:

  • Crecemos
  • Se regula la presión arterial y la temperatura corporal.
  • Se recupera nuestro cuerpo y cerebro.

En los últimos tiempos se le está dando más importancia al sueño y al descanso, ya que los efectos negativos afectan cada vez a más personas de forma física, psíquica y emocional.

En la etapa de crecimiento de un niño debemos asegurarnos que no muestre signos evidentes de trastornos del sueño, ya que estos pueden derivar en múltiples problemas asociados a un deficiente descanso.

¿CUÁNTAS HORAS DEBE DORMIR UN NIÑO?

Cada niño es un mundo, por ello no se puede usar el mismo patrón para todos.

Es muy variable e individual, cada persona tiene unas necesidades del sueño muy diferentes, también los niños.

Lo habitual en recién nacidos es de entre 12 – 14 horas al día, pero cualquier tipo de variación es posible.

En los primeros años de vida, el sueño sufre muchas variaciones.

Las diferentes fases del desarrollo afectan al sueño, como por ejemplo cuando empiezan a salir los dientes, gatean, los primeros pasos, …

Culturalmente hay un sesgo muy importante a la hora de determinar lo que deberían dormir los niños:

  • 3 a 5 años, es una fase de crecimiento muy importante, pueden dormir aproximadamente 10 horas y supuestamente ya no hay necesidad de hacer siestas.
  • 6 a 9 años, se entra en la fase de desarrollo cerebral pudiendo alcanzar las 10-12 horas de sueño.
  • 10 a 12 años, comienza la fase de desarrollo corporal durmiendo unas 10 horas.

A partir de la adolescencia las horas de sueño se incrementan siendo recomendable reforzar la necesidad de descanso en el hogar para mejor su desarrollo y crecimiento.

Siempre se ha considerado que los niños duermen menos de lo que necesitan, echando la culpa a la tecnología del momento social (libros, radio, televisión, ordenadores, tablets, móviles…)

Las recomendaciones de lo que deben dormir los niños han ido disminuyendo con el tiempo y el sueño que se dormía también (aproximadamente media hora de diferencia).

FASES DEL SUEÑO

FASE NO REM

Tiene cuatro sub etapas:

Fase I:

Dura solo unos minutos.

  • Sensación de adormecimiento
  • Sueño ligero
  • Despertarse es más fácil
  • Relajación de los músculos
  • Respiración lenta

Fase II:

Dura entre 10-20 minutos. En esta fase se llega solo al 50 % del descanso.

  • Prolongación de la fase I
  • Estado de ensoñación
  • Más profunda

Fase III:

Dura entre 15-30 minutos.

  • Es difícil despertarse
  • El descanso es profundo
  • Recuperación mental y física
  • El cuerpo está relajado

Fase IV:

Dura 20 minutos aproximadamente.

  • La fase más profunda.
  • En esta fase se consigue el 100 % de descanso.

FASE REM

Fase V:

Esta fase es la más activa físicamente y se produce en el 50 % de los niños.

  • Movimiento rápido del ojo.
  • Activación del sistema nervioso central
  • Se producen los sueños, esto permite que el cerebro se regenere, además de liberar pensamientos, miedos e inquietudes.
  • Soñar define la calidad del descanso.

COLECHO

Actualmente es una práctica que cada vez es más conocida en occidente.

El colecho con los hijos, (dormir con los progenitores en la misma cama) es un tema que ha creado muchos debates y desacuerdos entre profesionales e investigadores.

Lo que sí es cierto es que quien quiera practicarlo con sus hijos debe cumplir unas condiciones de seguridad, sobre todo en los primeros 3 meses de vida.

Al colechar con el bebé se debe tener en cuenta lo siguiente:

  • Cama apta para el bebé.
  • Colchón duro y firme, que no se pueda hundir.
  • Ropa de cama justa y necesaria y que al bebé nunca le pueda tapar la cabeza. Debe quedar siempre a la altura del pecho.
  • Almohadones, cojines, rulos…fuera del alcance del bebé.
  • Asegurarse de que no hay zonas en las que el bebé pueda caerse, quedarse aprisionado, hundirse…

Otra buena opción para madres lactantes que quieran dormir cerca de su hijo puede ser una cuna colecho.

El bebé tiene su espacio de seguridad eliminando la barrera física.

CAMAS ORTOPÉDICAS INFANTILES

Estas camas sanitarias para niños son una solución ideal para el descanso infantil.

Tengan o no algún tipo de discapacidad, este tipo de somier articulado junto a un buen colchón, aseguran una adecuada higiene postural.

Además según el modelo de cama, pueden incorporar protecciones laterales aportando un plus de seguridad.

HÁBITOS Y RUTINAS

Incentivar a los niños a la hora de irse a la cama.

Es aconsejable adoptar unos hábitos antes de ir a dormir. Instalando unas horas determinadas para que los niños se acostumbren a unos horarios de descanso.

El sueño es algo natural en el ser humano, pero podemos enseñarles ciertas pautas de relajación a nuestros hijos que serán muy útiles para conciliar más fácilmente el sueño.

Puede serte de gran ayuda utilizar música relajante llegando a ser un estupendo aliado para conciliar el sueño en los peques más traviesos.

Si buscas en Youtube “Ayuda descanso infantil” encontrarás muchos y buenos vídeos, aquí un ejemplo